Nos dedicamos también al desarrollo de tiendas virtuales o comercio electrónico.
De acuerdo a las estadísticas, las ventas por internet siguen aumentando y es un mercado que mueve miles de millones cada año.

Cualquier empresa, ya sea nueva o lleve años funcionando, puede beneficiarse de este nuevo gran mercado. La mayoría de las empresas se apoyan en su sistema
tradicional de ventas
para formar su cartera de clientes o para ampliarla. La mayoría de estos sistemas abarcan un territorio geográficamente limitado. Hoy en día cualquier empresa puede
vender sus productos directamente por internet llegando a este nuevo mercado de millones de clientes potenciales que quedan fuera del alcance de su sistema tradicional de ventas.



Las tiendas virtuales son unas webs especiales que funcionan con una base de datos y un sencillo panel de administración desde el cual la empresa va
incorporando, modificando o borrando los productos de la tienda. En el otro lado, el cliente visita el catálogo de productos de la web cómodamente desde su ordenador y va
añadiendo al carrito de la compra
aquellos que le interesan. Cuando ya esta preparado introduce sus datos, la dirección de envío y automáticamente pasa a la web segura del banco para realizar
el pago del importe correspondiente a su compra. Todo esto se realiza de forma completamente automática y sólo cuando la compra
ha sido finalizada le llega un mensaje con los detalles a la empresa para que pueda proceder a empaquetar el pedido y enviárselo a su nuevo cliente. Cómodo, facil y sencillo.
Desde el mismo panel se puede consultar el listado de clientes, su historial de compras y enviarles mensajes. Se pueden añadir otras formas de pago como transferencias bancarias y envíos
contra reembolso, y existe otra serie de parametros personalizables a gusto de cada empresa. Evidentemente el diseño de cada tienda es individual y exclusivo,
reflejando la personalidad de la empresa propietaria.



Los costes del desarrollo de una tienda virtual han bajado considerablemente desde los comienzos de internet. En todo caso siguen siendo insignificantes
comparándolos con el coste de apertura de una tienda o empresa física, que ya de entrada supone un gasto en locales, permisos, acondicionamiento y
decora- ción, provisión del género y personal entre otros.
Tal es la agilidad y el bajo coste de apertura y mantenimiento de una tienda virtual, que hay incluso quien la gestiona desde un pequeño
despacho en su propio domicilio, realizando sus campañas en internet cómodamente y atendiendo los pedidos conforme van llegando a su ordenador. Cualquier
empresa puede ahora ampliar su mercado tradicional subiéndose al tren de internet con una tienda virtual. |